La Danza del Alma les invita al proceso de trabajo y crecimiento personal

Heridas del alma y cuerpo

Este proceso grupal, nos propone un recorrido por las 5 heridas de la infancia, y las formas en que tenemos de desconectarnos de las mismas, por medio de la construcción de unmáscara y tratando de esconder nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra impotencia, nuestros deseos, nuestras pasiones, en algún lugar de nosotros/as mismos/as que llamamos sombra.

El trabajo se desarrolla durante 7 sesiones, de un día de duración cada una. Lo hacemos en grupo, de manera que podemos darnos cuenta de cómo ls demás personas nos impactan y también como nosotros/as, impactamos en las demás personas.

1 . Programa

En cada sesión vamos a aprender sobre uno de los siguientes temas:

  • Máscara
  • Sombra
  • Rechazo
  • Abandono
  • Humillación
  • Traición
  • Injusticia

2 . Metodología

El trabajo se realiza de forma grupal, trabajando en 4 niveles: corporal, emocional, mental y espiritual y en tres dimensiones: personal, interpersonal y sistémica.

3. Modalidad

Presencial

4 . Imparte

Núria Camps i Salat

Testimonios

Brayan Chacón

Michell Rostrán Saballos

«El curso heridas del alma, significó para mí, el encuentro de un espacio seguro para abrirme y mirarme desde el corazón sin sentirme juzgada ni avergonzada, reconociendo mis luces y mis sombras, entendiendo que puedo sanarme, perdonarme y aceptarme tal como soy.

Hacer esto en un proceso grupal, es una de las experiencias más extraordinarias, en el que te apoyas, escuchas y respetas no solo tu historia, si no la historia de los otros también.

Ser parte de la danza del alma ha sido una de las mejores decisiones que he tomado, porque yo me lo merezco, porque aunque sé que no todo es perfecto, y habrá momentos no solo de alegría sino también de dolor, ahora más que nunca reconozco mi valentía para continuar descubriéndome, y mi deseo de seguir navegando en esta maravillosa aventura que es vivir.»

Silvia Hidalgo

«Para mí este proceso fue la oportunidad de entrar en mí misma, desde mi presente hacia el dolor del pasado. Transitando por cada momento de abandono, traición, rechazo, injusticia y humillación, con el objetivo de conocer el origen del dolor que he cargado. Poder verlo y construir una forma de desprenderme de él, de a poco, sabiendo que, si bien vivirá siempre conmigo, yo ya no soy igual y puedo dejar de sentirlo de la misma manera, puedo decidir que esa historia no rija mi vida.

Este espacio colectivo ha sido una oportunidad para reconocer a la sombra que vive en mí y aceptarla tanto como a la luz que en mi reside. Este trabajo requiere de estar presente, de poner intención a cada ejercicio. Emprender este viaje al alma me ha permitido tener dos mantras claros:

1. No estoy sola, puedo buscar y encontrar a otrxs humanxs en este camino y acompañarnos sin juzgar, sin dependencias, sin reclamos, sólo con compasión, empatía y cariño.

2. Me puedo aceptar en cada minuto, decir sí a quien soy y mis emociones en cada instante, sabiendo que soy más que los momentos de ira, tristeza e incluso de alegría.

La Danza del Alma me permitió aprender que mi cuerpo necesita moverse y que sólo conectada con este contenedor maravilloso puedo encontrar-me y encontrar a otras personas.

Estar con mis compañeras me permitió experimentar el poder de escuchar a otras personas, de acompañarnos para reconocer en las lágrimas y las sonrisas esos momentos que acercan nuestras historias y nos permiten apreciarnos.

Yo inicié este proceso sin saber por qué exactamente, con mucha tristeza y ganas de esconderme, luego de todas las sesiones, sé que falta camino, pero también sé que puedo caminarlo creando espacios y experiencias. Ahora puedo volver a verme en el espejo y decirme, con completa certeza, que merezco estar bien, ser amada, disfrutar de la vida, que no necesito conformarme, que puedo ser fuerte y continuar mi camino sin romper nada ni a nadie, tampoco a mí misma.»

Geanina Amaya Rodríguez

«Para mí ha sido una de las mejores experiencias de vida, sanando heridas del cuerpo y el alma me llevó a los lugares más oscuros y temibles dentro de mi ser, fui valiente al reconocer todo lo que me había estado haciendo daño por tanto tiempo (emociones reprimidas, creencias erróneas, baja autoestima, miedos, entre otros).

Puedo decir que aún muchas de estas cosas forman parte de mi, pero puedo mirarlas desde otro enfoque más realista y sano.

Ahora me conozco más, me reconozco y me entiendo. El proceso continúa.

Gracias a la Danza del Alma y a ti Núria.

Desde mi corazón. Muchos abrazos y bendiciones!!!»

Elena Murillo Araya

«Haber llegado a la Danza del Alma y atreverme a llevar el Proceso de Heridas del Alma y el Cuerpo ha sido una de las decisiones más importantes que he hecho en mi vida como adulta. Al inicio no tenía muy claro que me esperaba, pero nunca tuve miedo. Más bien, esperaba con muchas ganas y curiosidad lo que el proceso iba a mostrarme. Y conforme vivía cada sesión me iba descubriendo, más profundo cada vez, a veces todo parecía muy confuso y doloroso, tantas emociones bloqueadas que suman los años vividos, no parece fácil la sanación,…y en realidad no lo es! Pero es una experiencia hermosa, poder verme a mi misma con humildad, mi luz y mi sombra, redescubrir lo que me hace única en el mundo, sentirme merecedora de todo lo bueno, de crear y mantener relaciones sanas, estar en paz con mi mamá y mi papá, tenerme paciencia, escucharme con amor y abrazar a mi niña herida como la adulta responsable y consciente que soy ahora, para seguir adelante más liviana, más empoderada, más dichosa, más plena. Además pude compartir la experiencia junto a personas hermosas, un grupo lindísimo sostenido por una maravillosa terapeuta; nunca estuve sola.

El camino se hizo más llevadero y hoy estoy profundamente agradecida por la transformación vivida. Hoy por hoy, esa transformación personal continúa hasta mi último aliento, pero ahora con más herramientas de autoconocimiento y muchísima gratitud.

Un abrazo Nuria! Muchos éxitos para este nuevo año de Procesos «

Raquel Méndez G

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