Diplomado de terapia floral con enfoque de trabajo corporal

Esta propuesta de diplomado impartido por La Danza del Alma de Costa Rica tiene como objetivo permitir a las personas participantes hacer un recorrido de aprendizaje, experiencia vivencial y de trasformación personal para convertirse en terapeutas florales, desde el enfoque corporal, que permitirá que las y los estudiantes vivencien la experiencia del trabajo corporal en sí mismas/o y les brindará  conocimientos y algunas herramientas de trabajo corporal, para ser utilizadas en la clínica floral.

1. Contenidos de los módulos

Módulo 1- Módulo 5:

Biografía de Edward Bach. Historia de la terapia floral.

Los 3 grandes grupos florales: curadores, ayudantes y 19 últimos remedios. Introducción al enfoque corporal, elementos básicos. Bach alquimista, la sanación a través de trasmutación. Antecedentes terapéuticos del Dr. Edward Bach: desde la Medicina egipcia y la Kemicina -corrientes opuestas a la alopatía- hasta la Homeopatía. Signatura de las plantas.

Módulo 6 -Módulo 12:

Psicosomática, prescripción y clínica floral, abordaje corporal y supervisión de casos. Presentación de trabajos finales.

2. Metodología

Los módulos se desarrollan de manera dinámica, incluyendo espacios de compartir grupal sobre experiencias en la toma de las esencias florales, presentaciones teóricas por parte de las profesoras, trabajos en grupos, presentaciones por parte de las y los estudiantes y ejercicios de grupo, desde el enfoque corporal.

3. Terapia individual:

Paralelo a los módulos es requisito tomar 10 sesiones de terapia. Este requisito es muy importante en el proceso de formación, porque las personas viven la experiencia, como proceso personal, y como modelaje para ser terapeutas. Además, se vivencia el planteamiento de La Danza en términos de la responsabilidad del trabajo personal cuando trabajamos como terapeutas florales.

4. Día y horario:

Los módulos se imparten un sábado al mes, de 9:00am-5:00pm

5. Total de horas del Diplomado:

106 horas:10 horas de sesiones de terapia y 96 horas de los módulos

6. Modalidad:

Presencial y virtual

7. Maestras que imparten:

Núria Camps i Salat

Antonieta Fernández Muñoz

Rosana Amorina Zinni

Maestra Rosana Zinni

Rosana Zinni

Testimonios

Angie Barboza

Andres jimenez

Carla Garita

Dyalah Zamora

«El Diplomado es un taller terapéutico y esto lo hace sumamente valioso. No se limita a la teoría y la enumeración de las flores, es un viaje al interior, con todo el aprendizaje personal que esto implica. Solo quien conoce su propio dolor es capaz de entender el del otro y ayudarle a transitar a mejores lugares y es así como La Danza del Alma propone su formación como terapeutas florales: integrales, con profundo conocimiento de sí mismos y sobre todo, con libertad para sentir, para explorar, para sanar.»

Diana Graeff

«Entre al diplomado pensando que sería una buena herramienta para complementar y ampliar conocimientos y aplicarlo en mi trabajo profesional. Pero para mí sorpresa el Diplomado en la Danza triplicó mis expectativas. No solo fue un proceso de actualización profesional. Fue un proceso personal de muchísimo crecimiento ya que la metodología utilizada en la danza no solo permite adquirir conocimientos técnicos sino además te permite adentrarte en el conocimiento de una misma y de conexión y comunión con las demás personas participantes del Diplomado. Es una experiencia de aprendizaje colectivo donde todas y todos aportamos y construimos desde nuestra humanidad y nuestros saberes.

Agradezco profundamente a la danza a la calidad humana y profesional con la que desarrollan cada espacio de aprendizaje. A las profes que comparten no solo su conocimiento sino también sus experiencias. Son Excelentes profesionales y compañeras.»

Ines Delgado

«Iniciar el Diplomado en Terapia Floral fue el comienzo en un transitar hacia mis sentires, una exploración permanente de sensaciones físicas, mentales, emocionales y espirituales.
Unido a lo que se vive en cada clase, la revisión personal durante las sesiones de terapia y el maravilloso aporte de cada floral tomada me ha llevado a una agradable conexión conmigo, con las demás personas y con el medio.
Es el inicio de un camino por el deseo continuar.»

Sady Vargas Arias

«Conocí las flores de Bach hace más de una década. Llegaros a mí por primera vez de la mano amorosa de una tía abuela un día que en la familia estábamos atravesando por un momento de alta tensión.

No cuestioné mucho que era, porque desde mi experiencia de vida cualquier cosa que dan las abuelas siempre cura, es bueno y natural. Y esta no fue la excepción.

En medio de esa situación que nos mantenía alterados, de repente pude percibir una paz y una suavidad que me permitió funcionar mejor. Claramente las flores no se llevaron el problema, pero sí percibí que colaboraron a esclarecer el nubarrón de pensamientos y emociones negativas y poder actuar mejor.

Tiempo después, supe que ese día tomé Rescue.

Años más tarde, en mi familia se socializó la información de las flores. Cada vez era más común ver a parientes con sus botellitas ámbar para tratar diferentes emociones. Pronto yo me uní al club.

Probé las flores de diferentes maneras: por algún tiempo me las auto-receté; iba a una farmacia natural en Pavas, me daban un manual con la descripción de qué trabajaba cada una, y yo salía con un par de frasquitos que cada uno contenía en ocasiones hasta más de cinco flores. Entiendo ahora que esa no es la forma más adecuada de tomarlas, sin embargo, la belleza de esto es que las flores nunca van a dañar ni a intoxicar al cuerpo.

Luego empecé a tomarlas en el marco de un proceso terapéutico, y esto me permitió comprender la importancia de acompañar la toma siempre de una mirada externa y profesional.

Creo que desde ese momento había decidido que quería seguir el camino de las flores, lo sentí como un mandato interior, como algo que debe hacerse y punto, sin embargo, lo postergué por unos años con el fin de dedicarme de lleno a mi proceso de revisión personal.

En el 2018 decidí matricularme en la Formación de Terapeutas florales con énfasis corporal que brinda la Danza del Alma. La metodología de enseñanza no se centra únicamente en el conocimiento didáctico de lo que hacen las flores, sino que implica también su toma como forma de registrar, comprender y aprender que es lo que hacen las fórmulas.

Además, más que un entrenamiento, es un proceso vivencial que implica generar vínculo con una comunidad y abrirse a la posibilidad de compartir aspectos personales y en ocasiones muy íntimos de cada participante. Es hermoso aprender en un ambiente de armonía que contiene los aspectos claros y oscuros que las flores pueden movilizar.

Si bien las flores van a trabajar diferente en cada persona, era muy interesante analizar algunos aspectos en común que encontrábamos las participantes al hacer la toma, era una especie de confirmación mental de lo que el corazón ya sabía: las flores hacen un trabajo tremendo en quien las toma, y ahí habíamos 7 personas con historias de vida, visiones de mundo e intereses diferentes, que mes a mes percibíamos como las fórmulas nos iban moviendo.

El enfoque de trabajo corporal es otro elemento que ofrece esta formación que es novedoso y viene a proponer una ruptura con los modelos de acompañamiento floral tradicionales. Incorporar el cuerpo activamente en las sesiones individuales, permite una profundización mayor del reconocimiento de las áreas que se deben de trabajar y como medio para promover la sanción personal.

El componente espiritual y el enfoque compasivo de este proceso de formación, sin duda tiene alcances que trascienden la mera capacitación, y que transversa la vida como una experiencia nutricia y transformadora que eventualmente, si se decide llevar a la práctica, impacta también a aquellas personas que llegan a nuestra consulta.»

Sofia Elizondo

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